Elizabeth Lowell - Indómito

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Crítica realizada por Mencía

Hasta la fecha todas las novelas que había leído de Elizabeth Lowell estaban ambientadas en el oeste. Reconocía su calidad aunque debo confesar que sus maravillosas descripciones paisajísticas terminaban por saturarme.
Eran excelentes novelas con todos los ingredientes para triunfar y no me dolía el tiempo dedicado a su lectura, ni el dinero gastado en su adquisición, (Que ya es mucho para los tiempos que corren). Sin embargo no conseguían traspasar la línea del simple “No está mal” “Tiene una escena que…” o “Ay, si yo lo pillara” pero carecían del factor X que consigue arrastrar mi intelecto al mundo de la fantasía y robarme el corazón en el proceso.

Dada la amplia y variada oferta, que nos tienta desde las estanterías de cualquier librería, había descartado la compra de su última obra. Como siempre intentado rentabilizar mi inversión mensual, decantándome por otras novelas que habían llamado más mi atención. Un comentario acertado de alguien que sabes que comparte tus gustos y una ambientación atractiva para mis particulares preferencias como es la Edad Media, consiguió que volviera a caer en la tentación y la maquinaria se pusiera en marcha.

Acometí su lectura con expectación. Aunque un tanto escéptica, para que negarlo. Elizabeth Lowell siente una atracción visceral por colocarnos a los protagonistas a lomos de un equino, y me temía que esta vez, aunque cambiara sombrero y lazo por armadura y manto, no podría resistirse a tenerme trotando de aquí para allá hasta su desenlace. No podía estar más equivocada. Jamás hubiera esperado encontrarme la preciosa historia que me aguardaba encerradita entre sus páginas. Sé que no todas compartirán mi opinión y sin embargo no me puedo resistir a intentar comunicar el placer que me supuso su lectura confiando en que haya alguien a quien le pueda servir mi comentario.

 
Hay obras que nos envuelven en la noche de los tiempos y nos transportan al mundo de los sueños. Esta novela narra una historia de amor envuelta en la bruma de nuestra memoria ancestral donde se funde historia y leyenda.

Su argumento es sencillo y mil veces descrito. La sinopsis es perfecta y de justa medida, con lo que no está en mi voluntad añadir ni una coma más. No caerás pues rendida por la originalidad de su trama, no se desbocara tu corazón al ritmo de una intriga trepidante. No se te encogerá el alma cargada de compasión por profundos traumas sufridos. Ni siquiera te hará perderte en una excitación animal.  Y sin embargo está cargada de fuerza, sensualidad y entendimiento, hasta tal punto, que te ves atrapada entre sus páginas con la misma emoción de la primera vez que te abriste a este género.

La descripción de los personajes,  sus sentimientos, vivencias y decisiones nos los forja tan reales como solo una gran autora puede hacerlo. Nada de epítetos, tópicos desgastados o regodeos cargantes. Un sutil comentario, una narración sencilla, un simple gesto, y ves y sientes a través de ellos, abandonándote en un tiempo donde la lucha es a vida o muerte; la eternidad del alma coexiste con el instinto de conservación  a través de la procreación, y el macho de la especie ejerce el dominio que la hembra acepta convencida. Eran otros tiempos, otros pensamientos, otras razones y otros motores los que parecían mover el mundo, y desgraciadamente el amor era una quimera difícil de creer cuanto menos de vivir.
 
Quizá por ello la Sra Lowell se decidió a librarnos por una vez, de una de esas milagrosas transformaciones en aras del amor, por las que sienten una inclinación especial muchas autoras, y que a mí consigue desesperarme. En esta obra los amantes conservaran su esencia de principio a fin. Su amor no adultera sino que enriquece permitiendo que sea su reconocimiento el que nos consiga emocionar hasta rayar en las lágrimas.

Dominic le Sabre está dotado de todas las virtudes de un héroe épico: Tan justo como implacable, tan inteligente como decidido, tan marcado como atractivo. Destila hombría, orgullo y coraje  por cada poro de su piel, y a pesar de la crudeza del tiempo que le ha tocado vivir, su castigado espíritu está cargado de esperanza.
Voluntad, fuerza y dominio son las armas con las que cuenta y sin embargo no esclaviza, protege; no destruye, cimenta; no anula, seduce. Es sencillamente demoledor.

Margaret de Blackthorne es una mujer de su tiempo que asume su vida.
Sencilla y resuelta, se erige como ángel de la guarda de todos aquellos que siente suyos. Su devenir  está cargado de nobleza y generosidad. Destierra de su alma venganzas, rabietas y egocentrismos. Es modelo de mujer, esencia de humanidad.

Con unos protagonistas así la lucha de voluntades se transforma en un sorprendente baile de seducción cargadito de sensualidad. La conquista  es un dulce asalto a los sentidos en el que  ambos combatientes se rinden a un sentimiento que creían les estaba vedado: El amor. Por un momento se sentirán perdidos, por la eternidad se verán colmados.


Atrévete a  perderte  entre los velos del tiempo donde se puede soñar con sombras que galopan librando mil batallas, haciéndote vibrar al mismo tiempo que tu corazón danza al son de los cascos de sus monturas. Sedas de mujer se deslizaran entre los corredores de sus fortalezas y hasta a ti llegara el canto de vida de aquellos que nos precedieron. Indómito espera por ti, para ofrendarte el delirio que provoca la creencia que el amor puede superar cualquier frontera, pensamiento o anhelo anterior.

 Al volver su última página parte de tu alma quedará prendida por siempre en ella.

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Crítica realizada por Zurine

El peligroso y enigmático Dominic le Sabre regresa a Inglaterra colmado de gloria y riquezas obtenidas en las Cruzadas, para reclamar su recompensa: la hermosa dama sajona que le ha sido destinada por el rey.
Sin embargo, lady Margaret de Blackthorne, atrapada en una red de odio, no puede ceder ante el invasor normando. Pero lo que no imagina es que va a ser sometida sin piedad a una implacable seducción por parte del fiero guerrero, en la que ambos perderán su corazón y… también su alma.
Juntos deberán enfrentarse a las traiciones que les rodean y librar la batalla más importante de sus vidas. Una batalla en la que tendrán que luchar por la violenta pasión que les une, y… por su amor.


El don que posee Elizabeth Lowell a la hora de escribir va más allá de lo que podía haber imaginado. Una vez más, he podido comprobar como las historias que crea están llenas de vida, son profundas, cautivan, enamoran. Tanto es así, que es indiferente tanto el tema como la época en la que lo desarrolla, no se le resiste nada. En su serie del oeste, me cautivó por completo a pesar de sus detallas y abundantes descripciones. Sólo por el hecho de crear unos personajes tan cercanos que podías tocarlos con tus manos, sentirlos, respirarlos...

Y en "Indómito", donde se sumerge de lleno en la época medieval, poco puedo cambiar en mi opinión. Esta señora ha vuelto a hacerlo, ha desarrollado una maravillosa y exquisita historia de amor donde cada página del libro parecía volar entre mis dedos.

Dominic le Sabre es un hombre duro, muy duro, y curtido. Tiene un pasado oscuro, como casi todos los protagonistas, pero no hace especial incapie en ello de manera que es incluso refrescante. Su objetivo, la paz; su deseo, hijos varones que le ayuden a lograrlo. Un deseo que poco a poco irá cambiando según vaya conociendo a la única mujer que parece encender su cuerpo. Es posesivo, incluso algunas veces cruel con sus palabras; no se trata de uno de esos encantadores libertinos de la Regencia. A pesar de su fuerza, me ha parecido un hombre un tanto inseguro, ¿por qué sino los continuos celos que siente por Meg?

Meg es una mujer admirable, con temple, con valentía. Llena de una generosidad desorbitante, acepta su destino y contrae matrimonio con este duro normando para que la paz llegue. Como glendruid, sabe que no podrá darle hijos varones a su esposo a no ser que Dominic sea capaz de amarla y rompa la maldición que persigue a su familia desde hace años. Ha perdido toda esperanza al conocer a su invasor y ver en su interior que es incapaz de amar.

Sin embargo, ninguno de los dos piensa que el destino parece decidido a crear para ellos una vida inigualable y enormemente valiosa donde un amor profundo y lleno de pasión sea la base donde lo puedan construir.

Relatado exquisitamente, con diálogos realmente trabajados, con personajes intensos... y una pasión tan desbordante que te eriza la piel y te hace perder el sentido.

Elizabeth Lowell ha creado una vez más algo que no puedo detallar con palabras. Tras la continua publicación de historias donde la trama viene siendo la misma, donde muchos personajes son los estereotipados, donde el final es tan previsible y precipitado... "Indómito" ha resultado una de esas bellezas donde descubres que la importancia de la trama a veces se puede eclipsar por la manera en la que está escrita. Y es que, aunque no me ha resultado tan impactante como su serie del oeste, aquí he conocido un nuevo poder de la mano de la señora Lowell. Ha capturado por completo mi atención con su escritura, me encanta la especial dedicación que hace no sólo a la trama, sino a la manera de llevarlo y relatarlo. Detalles insignificantes que se convierten en importantes pinceladas que matizan perfectamente la historia.

Porque ha creado, con elegante ternura y abrasadora pasión, un amor indómito que puede perdurar hasta el fin de sus días.

Mi calificación es de un 8.

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