Stephanie Laurens - El juramento de un libertino

Visitas: 5312

Crítica realizada por Merche

A diferencia de los demás varones de su propia familia, Vane Cynster nunca quiso verse atado a ninguna mujer, por muy encantadora que esta fuera. Bellamy Hall, pues, le parecía el lugar perfecto para ocultarse durante un tiempo de las cazamaridos de Londres. Pero un día Vane conoció a Patience Debbington y comprendió que había encontrado a su pareja ideal. Pronto nació en su mente algo más que un deseo de seducción. Patience, por su parte, no estaba dispuesta a sucumbir a las sensuales proposiciones de Vane. Sus besos la dejaban aturdida, sus caricias la hacían derretirse, pero él era un hombre arrogante, presuntuoso e infiel, igual que cualquier otro. Patience se había prometido a sí misma que jamás se expondría a que le rompiera el corazón.

Laurens es una autora que sin duda alguna tendrá novelas estupendas; es una de las autoras que no había leído nunca, pero me apetecía por múltiples razones. Una de ellas era que había oído hablar mucho de la saga de los Cynster.

Voy a intentar dejar aquí mis impresiones sobre esta novela, pero ya aviso que alguna de las amantes de esta saga puede desear luego mandarme un sicario.

En primer lugar, el argumento parece interesante. Vane es un libertino y como todos los varones de su familia tiene que resultar encantador sí o sí. Que quiera ocultarse en Bellamy Hall y que allí conozca a Patience pues resultaba atrayente. Sin embargo, me he encontrado con una novela cuya marcha ha conseguido aburrirme o, al menos, no interesarme.

Patience: una mujer independiente, de fuertes convicciones en cuanto al tema de enamorarse. No quiere por nada del mundo hacerlo de un libertino, para ella esos "caballeros" no dan más que problemas y prefiere quedarse soltera. Es casi una obsesión que me ha parecido demasiado repetitiva en la historia. Su mayor preocupación reside en proteger por encima de todo a su hermano menor, quien está siempre bajo sospecha por el resto de los invitados de la mansión.

Vane: el típico libertino que no quiere caer en las redes del amor, que prefiere flirtear con unas y con otras y que, escapando de los problemas, va a refugiarse durante unos días a Bellamy Hall. Por descontado, se entiende que es el que va a llevar a cabo las investigaciones de los extraños robos que se suceden en la casa y por los que el hermano de Patience es acusado reiteradamente. Me ha parecido un héroe simple al que la autora quiere dotar de encanto –que en cierto modo lo tiene-, pero que no lo consigue del todo, tal vez por las sosas circunstancias que lo rodean y que, lejos de ser intrigantes, parecen una caza de brujas llevada a cabo por niños pequeños en vez de por adultos.

Lady Bellamy, conocida como Minnie entre sus allegados: es la dueña de un caserón enorme en el que viven, a su costa, un montón de personajes extravagantes que me han resultado insípidos. Es una dama de edad avanzada, con dinero suficiente como para mantener a una serie de gorrones durante tiempo indefinido. El personaje es un tanto extraño pero se hace querer a pesar de todo. No sé si es la única que se salva entre todos.

Existen otros personajes dentro de la novela que ni me voy a molestar en describir salvo por encima: caballeros constantemente pendiente de Patience, que la cortejan hasta el aburrimiento, patosos y pesadísimos. Damas con síncopes cada dos por tres y claro, la siempre envidiosilla de turno que flirtea con el protagonista sin que él le haga ni el menor caso.

Tratan de hacer el argumento interesante con unos cuantos robos, que no llegan a ser ni hurtos, y alrededor de esto e intentando adornarlos, una figura oscura que todos toman por un fantasma. Y es que como digo, son como niños.

Desde que empieza la novela, Patience se siente atraída por Vane y viceversa y hasta hay alguna escena digna de mención entre los dos, él intentando convertir a la chica en su amante y ella dándole esquinazo hasta que no puede resistir más la tentación. Entonces, dejando de lado todas sus convicciones, casi es la que toma el mando. Aparte de eso, repito que el argumento me ha parecido insípido, los personajes sosos y sin garra.

Ni me ha convencido este libro como romance, ni lo ha hecho como intriga, lo lamento. Para la lectora que no busque más que pasar los ojos por unas cuantas páginas, supongo que estará bien, pero es que yo no me he conformado nunca con una historieta que, en lugar de tenerme en vilo, estoy deseando que acabe y olvidarme de tanto misterio que no es tal, de tanto robo que te importa bien poco y de tantos personajes que, aparte de vivir del cuento, no aportan nada a la historia. Total, una decepción que ha pasado por mis manos sin pena ni gloria. Lo siento, porque Laurens con esta novela no ha conseguido engancharme.

----------------------------

Crítica realizada por Trini

Me vais a permitir que empiece hablando de Lady Bellamy, Minnie, madrina de Vane y tía de Patience. Es un personaje secundario pero importante, ya que gracias a ella no sólo los protagonistas se conocen, sino que además el eje central del argumento gira gracias a ella. Es una mujer un tanto excéntrica, viuda acaudalada, que se ha alejado de la sociedad y vive en su mansión de estilo gótico rodeada de personajes aún más extraños que ella. Minnie es adorable, encantadora y divertida. Sin ella la historia no sería la misma.

El argumento gira en torno a una serie de misteriosos robos y algunas apariciones casi fantasmales en la mansión Bellamy Hall , en las que se ven implicados todos los invitados de Minnie. Vane aparece en el momento oportuno y trata de resolver, junto a Patience, estos extraños sucesos. Desde el primer capítulo ambos protagonistas viven una irresistible atracción que, con el tiempo, derivará en un profundo amor.

Vane (en español vanidoso) es tal y como lo describen en la sipnosis, arrogante, presuntuoso e infiel. Es el típico libertino. Perteneciente a la Quinta de los Cynster, es un noble joven, despreocupado, ávido por vivir nuevas experiencias y por pasar de una mujer a otra. Escapando del mercado matrimonial, acaba en la mansión de su madrina Minnie. Lo que Vane no sabe es que se va a encontrar con la hermosa Patience. Desde el momento en que la ve (o más bien, desde el momento en que ve su trasero) trata de convertirla en su amante. Al principio se nos presenta a Vane como un hombre lujurioso y superficial. Pero más adelante descubrimos en él a un hombre cariñoso con los suyos, leal y honorable.

Patience es una hermosa joven, inteligente y bondadosa. Desde que se ha quedado huérfana, toda su atención se centra en su hermano Gerrard (un adolescente de 16 años). Toda su vida gira en torno a él y en procurarle un futuro. Ha aparcado sus propios deseos por su hermano, abandonando incluso la idea de formar su propia familia hasta que Gerrard se convierta en un hombre y esté bien situado. Aunque desde su primer encuentro con Vane siente un intenso deseo por él, trata de poner distancia entre ellos porque desconfía profundamente de los libertinos y más concretamente, aborrece lo que Vane representa. Las misteriosas desapariciones en Bellamy Hall hace que tenga que pasar tiempo con el joven Cynster y es inevitable que se enamore de él. Sin duda, nuestro protagonista es un hombre experimentado y sabe como conquistar a una mujer, incluso a una tan reacia como Patience.

Nos encontramos ante una bonita y apasionada historia de amor, sin embargo no aporta nada nuevo en cuanto a otras tantas novelas del mismo género. En mi opinión, lo más interesante de "El Juramento de un Libertino" es el argumento secundario de las misteriosas apariciones y los robos continuados. La trama se desarrolla de tal manera, que la autora consigue que sospeches de casi todos los habitantes de Bellamy Hall y casi hasta el final, no te das cuenta de quién, o quienes, son los culpables. Lo cual me parece muy meritorio. Stephanie Laurens nos ofrece una novela con amor, pasión y misterio; sospechas, desconfianzas, recelos y avaricia. La ambientación está muy lograda y consigue con facilidad que te sumerjas en una mansión gótica y en un entorno que a veces llega a ser escalofriante.

En mi opinión es un libro totalmente recomendable.

logo-face

Blog colaborador

banner-marta11

Blog colaborador

banner-sandram

Blog colaborador

banner-patufet