Brenda Joyce - Una rosa en la batalla

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Crítica realizada por LILIAN

Iain de Islay le había jurado lealtad a Robert Bruce. Una bella mujer lo rescató de la muerte y le arrebató el corazón. Sin embargo, aunque comenzaran un idilio apasionado y prohibido, Alana debía ocultarle su identidad.

Cuando el ejército de Bruce comenzó la destrucción final del condado, Alana tuvo que decidir entre la familia que siempre la había rechazado y el hombre a quien amaba sin poder evitarlo"

Alana le Latimer es hija del hermano pequeño del conde de Buchan y de la viuda Elizabeth le Latimer. Sus padres no estaban casados y Alana, veinte años después, sigue arrastrando el estigma de su ilegitimidad. Se ha criado en el castillo de Brodie junto a su abuela postiza. Todavía no ha encontrado marido porque entre que su tutor no la mira dos veces y que los pretendientes la rehuyen por bruja, no lo tiene nada fácil.

Iain el Fiero, es uno de los mejores lugartenientes de Robert Bruce, rey de Escocia. En cada asedio, la victoria le sonríe. Y es en uno de estos asaltos, cuando Alana ve por primera vez a Iain. Alana tiene visiones del futuro y en una de ellas, entre el fuego, destaca un highlander de pelo oscuro, realizando una hazaña heroica. Cuando la visión se cumple y Alana conoce a Iain, acaba cosiéndole una herida de batalla. Después se separan pero, según el asalto en el que participa Iain, vuelven a encontrarse en diferentes lugares (y no siempre de buen talante).

¿Logrará Iain perdonar a Alana por no haberle confesado quién es su padre?

El libro se me ha hecho muy pesado de leer. Parece que nunca pasa nada, que todo gira en torno a las visiones de Alana y la toma de los diferentes castillos por parte de Iain. Creo que el tema de las visiones está demasiado explotado. La autora dedica líneas y líneas, a los esfuerzos de Alana por tener alguna y luego cuando aparecen, son decepcionantes.

Tampoco me ha gustado cómo Brenda Joyce ha perfilado a los personajes. No transmiten, ni los buenos por buenos, ni los malos por malos. Alana se pasa todo el libro sufriendo por una familia que nunca ha tenido. No quiere ponerse de parte de Iain y ayudarle, porque piensa que así traicionaría a su padre. Un padre que en sus veinte años de vida, ha ido a verla una vez. Que ha permitido que se críe como una hija ilegítima, sin dinero y dando gracias de que la dejen vivir en el castillo de Brodie (que la pertenece por derecho propio). Luego, cambia de parecer, jura lealtad a Bruce (llevándose Brodie de paso) y acaba jugándose caer en desgracia por gente que no lo merece.

Y puestos ya a hablar de la química entre Alana e Iain, hasta que no pasas de la mitad del libro, es más bien escasa. Ya sé que debido a las circunstancias de Iain (sitia un castillo, manda quemarlo y parte hacia otro) tienen poco tiempo para estar juntos pero cuando lo consiguen, hay tantas verdades a medias que no son felices. Se podía haber sacado más partido a tanto malentendido. He leído otras novelas en los que los protagonistas chocan y entre tanta tensión, tú solo quieres seguir leyendo.

Mi puntuación es 2/5

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