Los prestigiosos abogados matrimonialistas neoyorquinos Daniel Rafferty (Pierce Brosnan) y Audrey Woods (Julianne Moore) han visto al amor salir mal parado en la mayor variedad imaginable de casos, así que, ¿por qué habría de irles mejor a ellos? En la cima de sus respectivas carreras profesionales, Audrey y Daniel son el típico caso de polos opuestos. Ella ejerce su profesión guiándose estrictamente por el manual; él siempre consigue ganar sus casos dejándose guiar por el instinto. Pero un buen día se encuentran enfrentados en un desagradable caso de divorcio de alcance público entre dos clientes famosos, que gravita en torno a un castillo irlandés en el que ambos litigantes tienen el ojo puesto.
Tras pasar varios años en la cárcel, Will encuentra trabajo en el aserradero local, sin embargo cuando su jefe descubre la verdad sobre su pasado lo despide.
Hambriento y sin ningún sitio a dónde ir lee un peculiar anuncio en el periódico: SE BUSCA MARIDO.
La situación de "la loca Elly", como la llaman en el pueblo, no es menos desesperada: embarazada, con dos niños pequeños y recientemente viuda. Su difunto marido sólo le ha dejado una vieja granja en mal estado y ella sola no puede hacerse cargo de todo, así que decide publicar un anuncio en el periódico.
Cuando Will y Elly se encuentran, ninguno de los dos puede imaginar el impacto que cada uno tendrá en la vida del otro...